Historia de un palimpsesto. O de cómo las ciencias salvaron las letras.

Palimpsesto, del griego πάλιν, de nuevo, y ψάω, borrar, raspar.

El palimpsesto era un pergamino que se raspaba para borrar el texto que contenía y posteriormente se reescribía. Esta práctica usual en los copistas medievales, que podríamos considerar como una avanzadilla ecológica, permitía ahorrar el trabajo y el gasto que suponía la preparación de un pergamino “de primera mano”. Pero lo más importante es que los palimpsestos constituyen un regalo sorprendente en el mundo de la filología clásica: debajo de los textos visibles, la tecnología permite recuperar los textos “borrados” que, en ocasiones, recogen testimonios literarios o culturales valiosísimos.

Esto es lo que ha ocurrido con el llamado Palimpsesto de Arquímedes. Apasionante no solo por los documentos revelados sino también por el misterio que envuelve a la figura de su anónimo y filantrópico comprador.  Christie’s subastó el palimpsesto en 1998, que se vendió por 2 millones de dólares a un comprador anónimo. Simon Finch, el representante del comprador anónimo, indicó que se trataba de un americano de carácter privado que trabajaba en la industria de alta tecnología. La leyenda urbana habla de Bill Gates o de  Jeff Bezos, director ejecutivo de Amazon, como dos de los posibles compradores del manuscrito. Sea quien sea el dueño, no solo ha invertido una buena cantidad de dinero en la investigación y el tratamiento de este manuscrito, sino que muestra un considerable empeño en hacer accesible a todos los interesados en el tema la difusión de los resultados.

El manuscrito había sido confeccionado en Jerusalén en el siglo XIII. Escrito en pergamino, se trataba de un libro de oraciones. Tras deshacer el libro, que estaba muy deteriorado, página por página, se utilizaron técnicas de imagen multiespectral para conseguir leer el 80% de las páginas. Luego, las más difíciles se estudiaron en la Universidad de Stanford (EE UU), donde se valieron de un sincrotrón para desentrañar el texto escondido mediante fluorescencia de rayos X, gracias a que la tinta con la que habían sido escritos los textos antiguos contenía hierro.

Mediante estas y otras sofisticadas técnicas se descubrió que el texto “oculto” contenía siete  tratados de Arquímedes, algunos de los cuales no se habían conservado en ninguna copia hasta ese momento, así como un discurso del orador griego Hiperides que tampoco nos había legado la transmisión textual. Todo un trabajo de investigación y recuperación del pasado en el que colaboraron especialistas en diversos campos del saber.

The Archimedes Palimpsest

Arquímides. Gráfico: José Manuel Álvarez / Metagràfic

http://www.conec.es/2011/12/el-palimpsesto-de-arqu%C3%ADmedes-revelado/

Antes

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Después

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